jueves, 29 de septiembre de 2011

El Circo Rocotón y los elefantes que ladran

Los elefantes del circo Rocotón se levantaban temprano a la mañana para hacer ejercicio y mantenerse en forma, caminaban muchas horas para conservar su estado. Durante esos paseos eran acompañados por los perros del circo, a quienes siempre les gustaba salir a correr y descubrir cómo eran los lugares nuevos donde se instalaba la carpa.
Tanto tiempo pasaban juntos que habían aprendido a comunicarse y a entenderse entre ellos.
Regresaban al mediodía a la hora de almorzar. Después de un descanso comenzaban a prepararse para la función. Los elefantes usaban durante su actuación sombreros de colores y bastones luminosos en sus trompas. El payaso Cachetes participaba con ellos, (jugaba a esconderlos o hacerlos desaparecer tras pequeños pañuelos) con sus sombreros y con sus bastones y les hacía preguntas para que ellos respondieran con el característico sonido de sus trompas. Les preguntaba cuál era su helado favorito, ellos respondían con su fuerte sonido y jugaba con los niños a que adivinaran qué habían dicho, a todos les gustaba escuchar a esos hermosos y coloridos elefantes.
Una tarde, durante la función, los elefantes continuaron respondiendo a las preguntas de Cachetes, pero respondieron ladrando! Tanto tiempo pasaban junto a los perros que habían aprendido a ladrar!
El payaso Cachetes quedo maravillado ante esta novedad y ya está preparando un coro de animales con los elefantes que ladran acompañados por los perros del circo y la tortuga cantante!

Y tú amigo, que canciones piensas que podrá cantar este coro?

Para escuchar el cuento:

viernes, 18 de marzo de 2011

El circo Rocotón y el elefante equilibrista


El circo Rocotón y el elefante equilibrista

El Circo Rocotón era famoso por su Gata bailarina, a los niños les encantaba ver a la Gata Lala haciendo increíbles pasos de baile y números acrobáticos. Todas las semanas terminaba sus coreografías de una manera diferente y el público disfrutaba ansioso e intrigado, tratando de adivinar cuál sería el gran final. Los sorprendía haciendo equilibrio sobre una soga, dando saltos desde altísimos lugares, demostrando así que no había perdido sus habilidades gatunas o bailando acompañada por alguno de los animales del circo.
Una tarde invitó a participar a su amigo el elefante Toto y le enseñó algunos pasos.
El público estaba maravillado y aplaudía feliz con ese gran final!
Pero el elefante Toto le dijo:

-Me gusta mucho lo que tu haces, quiero actuar contigo como elefante acróbata!
-Sería un poco difícil... eres muy grande y no se si las sogas y las barras resistirían tu peso.
Tendríamos que hablar con el Payaso Cachetes, para que nos ayude a hacer sogas mas resistentes!
A Cachetes le gusto mucho la idea y supo que sería una gran atracción para el circo tener un elefante equilibrista.
Cambiaron las sogas por fuertes alambres de acero y los sostenes de madera por vigas de bronce, doradas y lustradas para decorar más el lugar.
El espectáculo resultó un éxito! Fue muy aplaudido y elogiado por la crítica. El elefante Toto pasó a ser la gran atracción del circo junto con la Gata Lala, todos esperan ahora sorprenderse con el arriesgado final que realizan sobre las grandes y fuertes barras doradas.

Y tu amigo, has visto alguna vez gatos saltando desde lugares muy altos?

Para escuchar el cuento:

http://rapidshare.com/files/454022013/Audio_Los_Cangrejos.mp3

martes, 4 de enero de 2011

Las Jarras y los Jarrones


Las jarras de cristal estaban muy celosas porque los jarrones de cerámica china eran dorados, con grandes dibujos de dragones y emperadores en carruajes. Ellos siempre estaban adornando el comedor y ellas vivían en la cocina, solo salían los días en que se festejaban cumpleaños y se utilizaban todas las jarras para prepar jugos y otras bebidas. Esos días los jarrones las miraban con desprecio, esperando que terminara la fiesta para no tener que seguir compartiendo el lugar con ellas.

Entonces las jarras pensaron:
-Tendríamos que tener otro trabajo, ademas del de preparar jugos... tal vez podríamos servir como floreros y así estar en el comedor!

Hablaron con la gata de la casa para que las ayudara:
-Sra. Gata, podría traernos flores del jardín para estar mas decoradas?

La gata, a quien siempre le gustaba jugar con la tierra y con las plantas les dijo:
-Sí! les traeré una lindas petuñas de colores que aparecieron esta primavera

Pronto las jarras estaban llenas de flores de colores, adornando todas las mesitas del comedor y compartiendo el lugar con los jarrones!

Y tu, amigo, ¿sabes como son las flores de las petuñas?

Para escuchar el cuento:

miércoles, 15 de diciembre de 2010

El juanete de Juanita


Juanita era una pequeña muy traviesa que todos los años, durante sus vacaciones, visitaba a su abuela que vivía en una hermosa casita cerca de las sierras.
Le gustaba mucho pasear por los bosques y trepar a los árboles, pero una tarde sintió un fuerte dolor su pie y al mirarlo, observó que una gran bulto asoma desde el costado de su zapato. Volvió corriendo a casa de su abuela y le dijo:

-Abuela! Tengo un gran juanete como el tuyo que se asoma por mi zapato!

Su abuela la miró asombrada y le dijo:
-Es muy extraño que siendo tan pequeña tengas un juanete, dejame ver tu pie...

Al quitarle el zapato ambas se sorprendieron y rieron mucho al descubrir que no era un juanete lo que asomaba por el zapato de Juanita, sino una nuez del bosque que había entrado en su zapato!

Y tú, amigo, ¿has juntado alguna vez nueces en un bosque?


Para escuchar el cuento:

domingo, 7 de noviembre de 2010

El Circo Rocotón y los trucos del Mago Otto


En el circo Rocotón trabajaba el Mago Otto, usaba una amplia capa encantada y una galera negra, muy alta y misteriosa, desde donde salían conejos, palomas, flores y pañuelos de colores con los que tapaba distintos objetos y luego de unas palabras mágicas y algunos extraños movimientos con sus manos se desintegraban en el aire!
-Abracadabra - y los conejos desaparecían y volvían a aparecer en lugares insólitos: sentados entre el público o dentro de la cartera de alguna señora o en la mochila de útiles de alguno de los niños.
Pero no siempre los trucos salían bien, una tarde hizo desaparecer un elefante y apareció al día siguiente durante el recreo en un colegio cercano.
A veces la gente llegaba a su casa y descubría que de sus bolsillos salían palomas, conejos, flores y hasta una barita mágica.

Los conejos, ya cansados dijeron a Otto:
-Tienes que lograr que el truco funcione! No es posible estar al día siguiente en bolsillos desconocidos y esperar que nos traigan nuevamente al circo!
Entonces Otto comenzó a practicar:
-Abracadabra... abracadabra... abracadabra...
Y en uno de esos pases mágicos desapareció él!
-Qué haremos! Es hora de salir a escena y Otto no está!

La tortuga del circo los ayudó a llevar todos los elementos necesarios al escenario y cuando era el momento de comenzar se escuchó desde la platea:
-Abracadabra!

Y ahí estaba Otto! Sentado entre el público... aunque no sabe cómo lo hizo!
Otto sigue sorprendiendo a todos con sus increíbles trucos! Pero sobre todo sorprendiendo a todos sus colaboradores que nunca saben cómo terminarán sus números de magia!
Y tu, amigo, ¿sabes hacer algún truco de magia?


Para escuchar el cuento:

lunes, 18 de octubre de 2010

El Circo Rocotón


En el circo Rocotón había muchos animales: una pequeña lagartija, una gata bailarina, caracoles veloces, un pájaro pianista y una tortuga cantante.
El dueño del circo era el payaso Cachetes, era muy distraído y no podía recordar donde había dejado olvidada su nariz.
Preguntó a todos los animales del circo:
-has visto tu mi roja y divertida nariz?

La tortuga cante le respondió:
-yo no la he visto

Luego preguntó a la gata bailarina:
-y tu has visto a mi roja nariz?

La gata bailarina respondió:
-no, yo tampoco la he visto

El payaso Cachetes se preguntaba:
¡Qué podré hacer? Pronto estará el circo lleno de gente para ver el espectáculo!!!

El caracol veloz que era muy inteligente dijo:

-yo puedo disfrazarme de nariz!!!

Pronto se vistió de rojo y así trabajó de nariz durante toda esa noche!!! Tuvieron una divertida función y la gente aplaudió muy fuerte y salió feliz del circo...

Pero nosotros seguiremos buscando la nariz del Payaso Cachetes...

Y tú, amigo, ¿has ido alguna vez al circo?

Para escuchar el cuento:

Para descargar el cuento:
http://www.mediafire.com/?ity9n7t4zqacgvq

viernes, 17 de septiembre de 2010

Las hormigas empinadas

En un gran jardín, lleno de flores y arboles había un imponente y alto pino, junto a él se encontraba una pesada baldosa color verde, que se confundía con el pasto, y bajo esta baldosa vivía un grupo de trabajadoras hormigas. Todos las mañanas juntaban comida que guardaban para el invierno y días de lluvia. Subían a las ramas mas altas del pino para ver desde ahí en qué lugares había comida y así organizar los recorridos que harían ese día. A veces juntaban hojas y flores, otras pasaban por la cocina de la casa, juntaban migas de galletitas o alfajores de los niños que jugaban en el jardín o visitaban colmenas abandonadas para proveerse de miel en los días de frío.
La hormiga Rosita era una de las mas pequeñas del hormiguero, la llamaban así porque su comida preferida eran los pétalos de rosa. Pero Rosita tenía un gran problema, no podía acompañar a las hormigas a subir al árbol, le parecía muy alto y empinado, sentía miedo y se mareaba.
Sus hermanas la llevaron a consultar a la hormiga sabia, que era la hormiga mayor, la mas anciana. Su nombre era Cala, era una hormiga muy viejita, sentada en un gran trono de ramas secas y y llevaba como cetro una hermosa cala. La anciana Cala sabía bien cuál era el problema de Rosita, ya lo había visto muchas veces a lo largo de sus años. Sus mareos no estaban relacionados con el miedo o con el vértigo, su problema era que no podía oír bien y por eso se mareaba. Un sabio consejo le dio Cala a Rosita:
-Muchas veces no podemos realizar las mismas actividades que nuestros compañeros, no debes preocuparte por no poder subir al árbol, tu podrás realizar otro tipo de tareas en el hormiguero. En una familia todos tenemos distintas habilidades.

Y tu, amigo, ¿has descubierto alguna vez un hormiguero bajo una baldosa?

Para escuchar el cuento:


Para descargar el cuento:
http://www.mediafire.com/?z3l6s9l9a4t3hit